Construimos algo que nosotros mismos necesitábamos
En marzo empezamos a probar prototipos. Algunos eran horribles. Otros funcionaban pero nadie los entendía. Durante seis meses nos dedicamos a escuchar a gente real: amigos, familiares, incluso desconocidos en eventos de finanzas personales.
Lo que descubrimos nos sorprendió. La mayoría no quería análisis complejos ni gráficos sofisticados. Querían claridad. Saber si podían permitirse ese viaje sin culpa o cuánto gastaban realmente en cosas que ni recordaban comprar.
En septiembre de 2024 lanzamos la primera versión. No era perfecta, pero era honesta.